LuisGC

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Interesante artículo de Javier Armentia, publicado en El Correo, acerca del alcohol y todas sus consecuencias, especialmente una: la resaca.

Evidentemente lo más notable del consumo de alcohol es cómo afecta a la conducta. Los niveles bajos producen euforia y excitación. Mayor concentración en sangre produce confusión y pérdida de habilidades motoras, visión, concentración. Los efectos extremos llegan a fases en las que no se responde a los estímulos ni se puede mover, aunque se producen vómitos fácilmente por la intoxicación. El coma, e incluso la parada cardiorrespiratoria, son los resultados extremos. Esto se debe al efecto del alcohol en una serie de neurotransmisores cerebrales: el etanol interfiere en los receptores neuronales, afectando su funcionamiento y coordinación. Por ejemplo, dosis bajas disminuyen la acción de los centros inhibitorios de la conducta en el corteza cerebral, lo que produce esa mayor locuacidad, autoestima y desparpajo. Pero también disminuye la capacidad de procesamiento sensorial, y hasta la capacidad de pensar claramente. Los cambios en las emociones se deben a la acción sobre el sistema límbico, y los trastornos psicomotores se dan por la afección del cerebelo. Aparte de ello, lo cierto es que el alcohol afecta en diverso grado a casi todos los sistemas de control del organismo. Y siempre afectando negativamente a su rendimiento habitual.

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